Universo Corchito
Corchito nació el 9 de septiembre de 2017, pero si vamos más atrás en el tiempo, esta historia empezó mucho antes.
Siempre fui una fanática declarada de la ropa vintage. Ya por la década del 2000, en mi adolescencia, me escapaba a las ferias de Cáritas y hacía recorridos por ferias americanas buscando tesoros. Digo que me escapaba porque, en esa época, usar ropa de segunda mano no estaba tan bien visto como ahora; era un secreto para unos pocos apasionados.
Desde muy chica estuve en el mundo del emprendimiento y de la indumentaria. Durante muchos años tuve un negocio con mi mamá donde vendíamos ropa actual, pero llegó un momento en el que el llamado de lo vintage fue tan grande que me fue imposible no escucharlo, y ahí fue cuando, a mis 27 años, di el salto para crear Corchito.
Si hay algo que diferencia a Corchito es nuestra obsesión por conseguir prendas vintage totalmente nuevas. Nos fascina encontrar ropa que fue fabricada en las décadas de los 80 y 90, pero que quedó estancada en el tiempo sin venderse ni usarse (lo que se conoce como deadstock).
Como este tipo de prendas nuevas es limitado, también complementamos nuestro catálogo con una selección sumamente delicada y exigente de ropa de segunda mano.
Para nosotros, el valor de la ropa que vendemos es inmenso: es salvar del olvido y del descarte a prendas que fueron hechas para durar. En el pasado, la ropa se confeccionaba con procesos más lentos, mejores materiales y una calidad que hoy ya no se encuentra. Por eso, rescatar cada una de estas piezas es nuestra forma de cuidar el planeta y rendir tributo al diseño textil.
Nuestra filosofía
Nuestra filosofía es que recibas una prenda lista para usar. Por eso nos encargamos de todo el proceso para devolverles su esplendor: las lavamos, las planchamos y hacemos minuciosamente cualquier arreglo de costura que sea necesario.
Cada prenda atraviesa un proceso completo de cuidado antes de llegar a tus manos.
Revisamos cada detalle para devolverle a la prenda su mejor versión.
Cada pieza tiene décadas de vida y una historia que merece seguir siendo contada.
Como mínimo, cada prenda tiene 30 años desde su fabricación, por lo que a veces pueden llegar a tener alguna marca del paso de las décadas.
No lo vemos como una falla, sino como una cicatriz del paso del tiempo. Queremos que la sientas como si recién saliera de la fábrica, pero con el alma de otra época.
Detrás de Corchito estoy yo, Naty, como creadora y motor de este proyecto. Pero este universo creció tanto que hoy es imposible moverlo sola.
Tengo el orgullo de contar con un equipazo de mujeres que hacen la magia posible. Detrás de cada paquete hay manos expertas que revisan cada detalle: lavan, planchan, hacen arreglos minuciosos de costura y preparan cada pedido con un amor infinito. Sin ellas, Corchito no sería lo que es hoy.
Lo que más disfruto de todo este proceso es, sin dudas, la cacería de tesoros. Me genera una emoción enorme pensar que una prenda que estuvo guardada y estancada durante 40 años finalmente va a encontrar a esa persona especial que le va a dar una segunda oportunidad o incluso su primer uso, en el caso de las prendas nuevas.
Amo rescatar estas piezas, aportarles valor y hacer que pasen del descarte a convertirse en una verdadera reliquia.
Al final del día, lo que más nos llena el corazón es saber que cada uno de estos tesoros vuelve a tener vida gracias a ustedes.